Piernas

¿Sufres de calambres en las piernas?

¿Sientes hormigueos en los dedos o planta del pie?

¿La piel de tus piernas o pies tiene color azulado o rojizo?

¿Las heridas se tardan mucho en cicatrizar?

Si tu respuesta es SÍ a alguna de estas preguntas entonces es casi seguro que padeces de Mala Circulación, tu puedes pensar que es algo sin importancia, pero esto se puede convertir en algo serio.

El corazón bombea la sangre oxigenada y con nutrientes a todo el cuerpo por unos vasos que se llaman arterias (circulación arterial) y después esta sangre regresa al corazón mediante otros vasos sanguíneos llamados venas (circulación venosa). Y el paso de la sangre por estos vasos se conoce como circulación sanguínea.

La mala circulación se refiere a un insuficiente flujo de la sangre a cualquier parte del cuerpo. Esto frecuentemente se refiere a la circulación arterial. Una pobre e insuficiente circulación arterial en las piernas también se le conoce como «Enfermedad Vascular Periférica». Y cuando la circulación venosa está afectada se le llama insuficiencia venosa.

Enfermedad Vascular Periférica (EVP), se refiere al estrechamiento, obstrucción y endurecimiento de las arterias en los miembros inferiores secundario al acúmulo de grasa en sus paredes. Esto resulta en mala circulación, lo cual puede causar dolor, hormigueo, entumecimiento, y eventualmente lesiones ulcerosas en las piernas.

Frecuentemente afecta en las piernas pero puede ocurrir en los vasos también que le dan circulación a los brazos, cerebro y riñones. Hay muchas cosas que usted puede hacer para reducir el riesgo de enfermedad vascular periférica, y tratar el desorden y los síntomas, si ocurren. El dolor y el entumecimiento en sus extremidades no es una cosa normal del proceso de envejecimiento y debería ser consultado.

El síntoma más común de la EVP es la llamada «claudicación intermitente» o dolor principalmente en las piernas durante el ejercicio, pero también pude presentarse en muslo o cadera. Esto ocurre debido a que los músculos en sus extremidades no está recibiendo él oxigeno suficiente. Otros síntomas que también podrían ocurrir incluyen: Entumecimiento, hormigueo, debilidad, ardor, frialdad, palidez o coloración violácea en los pies, perdida del vello, piel brillante, frágil y seca en piernas y pies, úlceras que no cicatrizan, infecciones y gangrena.

Una persona es más susceptible de padecer de EVP si presenta uno o más de los siguientes factores de riesgo: Edad mayor de 50 años, historia familiar de EVP, Obesidad, Tabaquismo, Diabetes, Hipertensión, Colesterol alto, y sedentarismo.

La insuficiencia arterial o mala circulación arterial, se puede sospechar por las molestias que ocasiona, como el típico dolor o fatiga ocasionado al caminar que se soluciona al reposo. Este síntoma es referido como claudicación intermitente en términos médicos. Y si a esto le agregamos otros datos como la perdida de vello, piel fría, cambios de coloración en la pierna, lo más seguro es que tiene mala circulación. Su médico puede fácilmente confirmar esta enfermedad en su consultorio realizando una historia clínica y examen físico junto con la prueba de índice tobillo y brazo que consiste en comparar el registro de la presión arterial en brazo y piernas. Si esta prueba resulta positiva se pude indicar para confirmar la EVP y planear su tratamiento, estudios de imagen como el ultrasonido vascular, Tomografía, o angiografía.

Lo primero que se tiene que hacer es cambiar el estilo de vida para reducir los factores de riesgo como lo son: una dieta balanceada, hacer ejercicio, dejar de fumar, bajar de peso, tratamiento de la diabetes, hipertensión, y colesterol alto. Su médico le puede indicar medicamentos como la aspirina o clopidogrel para evitar la formación de coágulos que pudieran tapar las arterias y otros para mejorar la circulación como el Cilostazol.

Cuando la EVP está más avanzada puede haber la necesidad de realizar algún procedimiento quirúrgico como cirugía de bypass o procedimientos menos invasivos como la angioplastia que consiste en abrir las arterias tapadas mediante catéteres introducidos a través de las arterias. Su médico le informa con detalle de estos procedimientos.

Si las arterias de las piernas presentan EVP, es muy frecuente que las arterias de otros órganos estén también enfermas como las del corazón (coronarias) que pueden causar infartos, las carótidas que llevan la sangre al cerebro que pueden ocasionar embolias, por mencionar algunas. Por eso es muy importante que su médico investigue si otras arterias de su cuerpo pudieran estar afectadas.